En un movimiento que sacude el tablero político de la oposición, Miguel Ángel Pichetto y Guillermo Moreno encabezaron una reunión que calificaron como “altamente positiva”. El encuentro, que tuvo lugar en el marco de la reorganización del Partido Justicialista (PJ) y sectores aliados, se centró en la construcción de un programa sólido bajo la consigna de “unidad sin exclusiones” con la mirada puesta en el 2027.
Durante la jornada, Pichetto —referente de Encuentro Federal— subrayó la necesidad de que el peronismo “se perdone a sí mismo” y deje de debatir el pasado para enfocarse en una propuesta de “capitalismo productivo”. “Gobernar es generar trabajo. Esa será la gran demanda de 2027”, afirmó el legislador, quien además instó a convocar a todas las vertientes del espacio, incluyendo a gobernadores, el kirchnerismo y sectores del centro nacional.
Por su parte, Guillermo Moreno aportó la visión doctrinaria, enfatizando la importancia de un modelo económico que priorice la industria nacional y el poder adquisitivo de los trabajadores frente a las políticas de ajuste del gobierno actual. Ambos dirigentes coincidieron en que el escenario internacional actual favorece a una Argentina productiva, siempre y cuando exista una “decisión política” clara para organizar la economía.
La foto de Pichetto y Moreno juntos no es solo un gesto simbólico; representa el inicio de una serie de cumbres federales que buscan licuar las internas estériles y reconstruir la confianza del electorado. Para los analistas, esta alianza estratégica entre el peronismo republicano y el sector más doctrinario del PJ marca el inicio de una etapa de resistencia y propuesta frente al modelo de Javier Milei.

