En un movimiento que agita el tablero político de la Región Centro, el exministro de Transporte y actual titular del Frente Renovador, Diego Giuliano, encabezó un encuentro clave junto a la diputada nacional Natalia de la Sota. La jornada, cargada de simbolismo político, marcó un nuevo paso en la construcción de una alternativa dentro del peronismo que pone el foco en la identidad del interior del país.
La recorrida por el sur santafesino no fue casual. Ambos dirigentes mantienen una sintonía fina basada en la necesidad de “federalizar” la agenda del Partido Justicialista. Acompañados por figuras locales como la diputada Eduarda Tepp y el intendente de Pérez, Pablo Corsalini, la comitiva buscó mostrar una estructura sólida frente a la crisis de liderazgo que atraviesa la oposición a nivel nacional.
Detrás del encuentro sobrevuela la figura de Sergio Massa. Giuliano, su mano derecha en la estructuración del Frente Renovador, actúa como el puente necesario para integrar al “cordobesismo” —representado por el legado de José Manuel de la Sota— en un proyecto nacional que sea digerible para los sectores productivos de la pampa húmeda.
Natalia de la Sota, quien mantiene una gira nacional activa, insistió en la importancia de retomar las banderas del federalismo fiscal y la defensa de las economías regionales, puntos de fricción constante con el actual Gobierno nacional. Por su parte, Giuliano destacó la importancia de Santa Fe como epicentro de la resistencia política ante el ajuste que afecta a los municipios y comunas.
La presencia de Pablo Corsalini subraya la intención de sumar a la liga de intendentes santafesinos que buscan una renovación generacional. El mensaje fue claro: el peronismo del interior no quiere ser un espectador de las decisiones tomadas en el AMBA, sino el motor de una nueva propuesta electoral.
Con el calendario electoral en el horizonte, la dupla Giuliano-De la Sota se perfila como un eje de articulación capaz de atraer a sectores del peronismo no kirchnerista y al progresismo regional, intentando dar una “vuelta de rosca” definitiva a la organización del espacio.

