El invierno se hizo sentir con fuerza en la provincia de Córdoba y regaló un espectáculo natural imponente en una de las zonas geográficas más elevadas de la región. El camino de las Altas Cumbres amaneció cubierto por un espeso manto blanco debido a una intensa nevada registrada durante las últimas horas, transformando por completo el paisaje serrano y atrayendo la atención de los habitantes de los valles cercanos.
Las bajas temperaturas, combinadas con un importante porcentaje de humedad y el ingreso de un frente frío de origen polar, generaron las condiciones climáticas ideales para que el fenómeno se consolidara en los sectores más altos, como el paraje El Cóndor y las zonas adyacentes a la ruta provincial E-34. Las precipitaciones en forma de copas de nieve tiñeron la vegetación autóctona y las formaciones rocosas, ofreciendo postales típicas de la temporada invernal que contrastan con la fisonomía habitual de la geografía cordobesa.
Ante esta situación, las autoridades del sector y la Policía Caminera dispusieron guardias preventivas para monitorear el estado de la calzada, recomendando a los automovilistas circular con extrema precaución, luces bajas encendidas y a velocidad reducida debido a la presencia de hielo y bancos de niebla que disminuyen la visibilidad. A pesar de las complicaciones lógicas que estas condiciones pueden generar en el tránsito, el fenómeno meteorológico fue recibido con entusiasmo por el sector turístico, que ve en estos eventos un atractivo ideal para dinamizar las visitas a los valles de Traslasierra y Punilla.

