En el marco de un despliegue territorial orientado a la reorganización del peronismo no alineado, el diputado nacional Miguel Ángel Pichetto y el armador político Emilio Monzó concretaron este martes un encuentro clave en la ciudad de La Plata. La jornada marcó un nuevo hito en la construcción de una alternativa política con la incorporación formal de Diego Bossio a la mesa de trabajo y una foto de fuerte peso institucional junto al intendente platense, Julio Alak.
Durante la reunión en la capital bonaerense, los dirigentes analizaron la compleja situación económica y social que atraviesa el país, poniendo especial énfasis en el deterioro del aparato productivo y la caída del consumo. En este contexto, coincidieron en la urgencia de estructurar un “frente popular y democrático sin exclusiones” que logre interpretar las demandas de una sociedad que, según definieron, no busca gestas épicas sino orden, previsibilidad y un horizonte claro de desarrollo.
Miguel Ángel Pichetto subrayó la necesidad de que el peronismo recupere su vocación de mayoría y se consolide nuevamente como una opción real de poder para la Argentina, alejada de los extremos. Por su parte, el intendente Julio Alak destacó la importancia de fortalecer la unidad del movimiento para construir una propuesta capaz de disputar la conducción nacional en los próximos turnos electorales, integrando una visión moderna que defienda el empleo y la estabilidad institucional.
La presencia de Diego Bossio en la comitiva refuerza el perfil técnico y económico que Pichetto y Monzó buscan imprimirle a su recorrida federal. El exdirector de la ANSES se suma así a un armado que ya viene sumando voluntades entre jefes comunales y legisladores de diversos distritos, bajo la premisa de que el peronismo debe ser capaz de ofrecer una alternativa de gobierno sólida frente a la actual coyuntura política.

