El escenario político sumó una nueva e intensa fricción tras las declaraciones del diputado nacional Miguel Ángel Pichetto, quien lanzó duras críticas contra el presidente Javier Milei y el estilo de construcción política del oficialismo. El jefe de la bancada de Encuentro Federal manifestó su preocupación por lo que considera una degradación del debate parlamentario, señalando que el mandatario busca trasladar la lógica de la confrontación de tribuna al recinto de la Cámara Baja.
Para Pichetto, el uso de descalificaciones personales y la presión constante sobre los legisladores a través de las redes sociales configuran un fenómeno de “barrabravización” de la política. Según el experimentado legislador, esta dinámica no solo dificulta la búsqueda de consensos necesarios para la gobernabilidad, sino que también erosiona el prestigio de las instituciones. El diputado subrayó que el Congreso debe ser un espacio de acuerdos técnicos y políticos, y no un foro de hostigamiento para quienes mantienen posturas críticas frente a las iniciativas de la Casa Rosada.
La crítica del rionegrino se produce en un contexto de alta tensión por el tratamiento de leyes clave y el manejo del presupuesto nacional. En sus declaraciones, Pichetto enfatizó que el Poder Ejecutivo parece más interesado en ganar batallas retóricas y marcar a “traidores” que en gestionar las mayorías parlamentarias. Advirtió además que este estilo de confrontación directa tiene un límite institucional, ya que la complejidad de la crisis argentina requiere de una racionalidad que, a su juicio, el gobierno está dejando de lado en favor del espectáculo mediático.
Finalmente, el referente de Encuentro Federal instó al oficialismo a abandonar el tono de campaña permanente para adoptar una actitud de mayor respeto hacia la división de poderes. Pichetto recalcó que la legitimidad del voto popular no exime al presidente de respetar las formas republicanas, advirtiendo que la persistencia en este método de choque solo profundizará la fragmentación social y política, alejando las soluciones urgentes que demanda la economía real.

