La diputada nacional por Defendamos Córdoba, Natalia de la Sota, manifestó su categórica oposición al proyecto impulsado por el oficialismo que busca derogar el régimen de Zona Fría. Durante su intervención en la Cámara de Diputados y a través de sus canales oficiales en redes sociales, la legisladora alertó sobre las graves consecuencias que la medida acarreará para millones de familias argentinas que residen en las regiones con las temperaturas más bajas del país.
En un duro discurso, De la Sota catalogó la propuesta oficial como “cruel” e “incoherente”, argumentando que las actuales directrices de ajuste fiscal se están implementando de manera desaprensiva y sin una evaluación real de la vulnerabilidad social circundante. En este sentido, la diputada interpeló directamente los objetivos económicos de la Casa Rosada, cuestionando el límite del sufrimiento social que se está dispuesto a tolerar con el único justificativo de alcanzar el déficit cero.
La representante cordobesa aportó cifras alarmantes sobre el alcance del recorte, detallando que la eliminación de este subsidio energético perjudicará a cerca de cuatro millones de hogares a nivel nacional. Específicamente en la provincia de Córdoba, la quita del beneficio afectará de forma directa a unas 700 mil familias, en zonas geográficas donde la calefacción invernal constituye un derecho humano y una necesidad biológica indispensable para el cuidado de niños y adultos mayores, lejos de ser un privilegio de consumo.
Asimismo, la legisladora expuso inconsistencias en los argumentos técnicos del Poder Ejecutivo, señalando que el fondo de compensación del régimen de Zona Fría demostró tener superávit en ejercicios anteriores, por lo cual planteó serias dudas sobre la transparencia y la ejecución de dichos recursos durante el último periodo. De la Sota enmarcó este avasallamiento dentro de un escenario de retrocesos más amplio, que incluye el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Educativo y fuertes devaluaciones en el presupuesto destinado a la discapacidad y la asistencia social.
Hacia el cierre de su alocución, la diputada instó a los funcionarios del Gobierno nacional a abandonar el centralismo porteño y recorrer las provincias para internalizar la verdadera coyuntura económica del interior, donde las políticas macroeconómicas vigentes continúan golpeando los ingresos, erosionando los puestos de trabajo y restringiendo derechos básicos. Bajo estas premisas, De la Sota reconfirmó su voto negativo en el recinto tras considerar que la iniciativa agrava sensiblemente las condiciones materiales de vida de los ciudadanos en un contexto de profunda recesión.

