Un grave episodio delictivo en el que resultaron involucrados miembros de la Policía Federal Argentina (PFA) desencadenó un vertiginoso avance judicial y profundas repercusiones institucionales en la provincia de Córdoba. Un oficial y un cabo de la división Investigaciones de la fuerza fueron detenidos e imputados por robo calificado, secuestro coactivo y extorsión, tras ser señalados como responsables de un falso operativo en una vivienda de barrio Pueyrredón. Ante la magnitud del hecho, fuentes del Ministerio de Seguridad de la Nación confirmaron que habrá desplazamientos de mandos en la conducción local de la PFA, aunque evitaron calificar la medida como una purga generalizada.
La causa, encabezada por el fiscal federal Maximiliano Hairabedian, busca esclarecer el atraco millonario perpetrado contra los damnificados, de donde los sospechosos sustrajeron una suma de dinero producto de la venta de un vehículo y una caja fuerte. La hipótesis central de los investigadores apunta a la existencia de un entregador que facilitó información precisa para ir directamente hacia los valores. Además, la Justicia Federal rastrea a otros dos cómplices que participaron activamente en la irrupción, con el objetivo de determinar si se trata de más efectivos policiales o de delincuentes civiles.
Por el momento, las autoridades judiciales aclararon que no existen pruebas concretas de otros hechos similares, aunque la instrucción no descarta que se hayan producido episodios análogos bajo una modalidad equivalente. Asimismo, el fiscal descartó de manera enfática cualquier tipo de vínculo entre los dos agentes implicados y la causa que involucra a Alejandro Falcón, exjefe de Drogas Peligrosas de la PFA en Córdoba, señalando que los detenidos desempeñaban funciones en áreas de la estructura policial absolutamente independientes.

