El peronismo no kirchnerista acelera el armado de su estructura nacional de cara a los próximos desafíos electorales. Tras una primera convocatoria en la Ciudad de Buenos Aires, el espacio denominado peronismo federal alista su segundo “scrum” político y técnico para el próximo 15 de junio en la provincia de Entre Ríos, con la ciudad de Concepción del Uruguay como sede predilecta para el encuentro.
La organización de este bloque se encuentra bajo la conducción de una tríada de dirigentes con fuerte peso territorial y técnico: el exdirector de las Aduanas Guillermo Michel, el exministro de Trabajo Juan Manuel Olmos y la diputada nacional Victoria Tolosa Paz. El objetivo central de la comitiva es federalizar la discusión interna y exportar al interior del país los debates que comenzaron en el ámbito porteño, buscando tender puentes directos con los sectores productivos regionales y las bases militantes de las distintas provincias.
El eje programático de la jornada estará focalizado casi con exclusividad en la economía, un terreno donde el espacio busca posicionarse como una oposición con propuestas firmes y diferenciadas. A diferencia de la ortodoxia fiscal sin matices que predomina en la agenda del Gobierno nacional, el peronismo federal propone una visión donde el equilibrio macroeconómico no sea un fin en sí mismo, sino una herramienta indispensable para garantizar el crecimiento con redistribución. En los despachos que coordinan el cónclave se resalta la necesidad de retomar el concepto de superávit virtuoso fundamentado en la expansión de la actividad económica y no en el ajuste recesivo.
Además de los lineamientos económicos, el encuentro en Entre Ríos servirá como un espacio de fuerte autocrítica institucional respecto de los errores cometidos durante la última experiencia de gobierno del Frente de Todos. Entre los principales puntos a debatir figuran el impacto de la inflación, las fallas en la gestión del gasto público y la necesidad de terminar con la lógica de las decisiones centralizadas. De este modo, los organizadores aspiran a construir colectivamente un programa de gobierno federal de carácter horizontal que logre interpelar nuevamente a la sociedad y ofrecer una alternativa previsible en el mediano plazo.

