Un agente del Servicio Penitenciario de Córdoba fue arrestado e imputado en las últimas horas, acusado de formar parte de una maniobra ilegal para ingresar teléfonos móviles a la cárcel de Bouwer a cambio de una abultada suma de dinero. La medida fue ordenada por la Fiscalía Anticorrupción a cargo de Franco Mondino, que dispuso la detención del subayudante Luciano Rafael Brito, acusado por el delito de cohecho pasivo, y la del recluso Nicolás Kademian, imputado por cohecho activo.
De acuerdo a la hipótesis judicial y los controles internos del Complejo Penitenciario Nº 1 Reverendo Padre Luchesse, Brito habría interceptado cinco teléfonos inteligentes de la marca Samsung sin tarjetas SIM ni memorias extraíbles en las inmediaciones de la rotonda Las Flores, en la zona sur de la capital cordobesa. Posteriormente, el 19 de octubre pasado, el agente entregó los dispositivos al preso alojado en el módulo MX1 mientras cumplía sus funciones de servicio.
Durante ese intercambio dentro del penal, el guardiacárcel habría cobrado un pago remanente en efectivo de 510.000 pesos, completando así el monto acordado previamente. Tras el operativo desplegado por las áreas de Investigaciones, Análisis e Inteligencia del propio servicio penitenciario, las autoridades lograron recuperar los cinco dispositivos e incautaron un total de 1.221.250 pesos en efectivo, hallados en parte dentro del vehículo particular del uniformado. Desde la institución remarcaron que no se tolerarán actos de corrupción ni violaciones a los deberes de la función pública.

