La Policía de Córdoba desplegó un intenso operativo de rastrillaje en la zona sur de la capital provincial luego del macabro hallazgo de un cadáver en un descampado del barrio Nuestro Hogar 3. El descubrimiento ocurrió a principios de la semana, pero con el transcurso de los días los investigadores decidieron redoblar los esfuerzos en el terreno ante la extrema gravedad del caso y las complejas circunstancias que rodean al hecho.
Los restos encontrados corresponden a un hombre cuya identidad aún no pudo ser establecida. La investigación enfrenta un severo obstáculo debido a las condiciones en las que fue hallado el cuerpo, al cual le faltaban la cabeza y una de sus manos. Esta mutilación intencional dificulta de manera directa la aplicación de los métodos tradicionales de identificación, como el cotejo dactiloscópico o el reconocimiento facial.
Durante los operativos llevados a cabo en el lugar, efectivos de Investigaciones Criminales y del Departamento Unidades de Alto Riesgo (DUAR) montaron carpas y rastrearon exhaustivamente el predio. La inspección se centró tanto en el punto exacto donde yacían los restos como en las inmediaciones, donde opera un cortadero de ladrillos. La geografía del terreno, irregular y accidentada, exigió una revisión minuciosa paso a paso para intentar localizar las partes faltantes del cuerpo o cualquier elemento que aporte valor a la causa.
Entre los principales interrogantes que buscan responder los peritos y la fiscalía a cargo radica la determinación del sitio primario del crimen. Las autoridades intentan establecer si el hombre fue asesinado en ese mismo predio o si el descampado fue utilizado únicamente como un lugar de descarte de los restos. Hasta el momento no se han informado hipótesis oficiales sobre la data precisa de la muerte, la mecánica del homicidio o la existencia de sospechosos identificados. Las pericias forenses resultarán determinantes para arrojar luz sobre las circunstancias del macabro suceso.

