El Concejo Deliberante de la ciudad de Córdoba aprobó este jueves por mayoría una nueva ordenanza destinada a endurecer las sanciones contra los ruidos molestos, el uso de caños de escape libres, la realización de picadas ilegales y las maniobras peligrosas. La normativa busca poner un freno a las concentraciones masivas de autos y motos que afectan la convivencia urbana, estableciendo la tipificación de infracciones, un incremento en los montos de las multas y el remoción y secuestro de los vehículos involucrados.
La iniciativa surgió del consenso y compatibilización de siete proyectos presentados para dar respuesta a una demanda histórica de los vecinos en barrios como Nueva Córdoba, Centro, Alberdi, San Vicente y Alejandro Centeno, entre otros sectores perjudicados por la contaminación acústica. Para su implementación, la norma introduce modificaciones e incorpora artículos al Código de Tránsito Municipal (N° 9.981), a la Ordenanza de Ruidos Molestos (N° 12.208) y al Código de Convivencia Ciudadana (N° 12.468).
Durante la sesión, los impulsores de la medida remarcaron que el régimen sancionatorio no busca perseguir a los trabajadores ni a los conductores que respetan la ley, sino dotar al municipio de herramientas concretas contra la impunidad y la alteración de la paz social. Asimismo, representantes vecinales expresaron su satisfacción por la aprobación del marco regulatorio y solicitaron una rápida implementación para garantizar el descanso, la seguridad vial y la calidad de vida de los ciudadanos.

