La Selección Argentina volvió a dar una muestra de carácter, sufrimiento y jerarquía en el Mundial 2026. En un encuentro cargado de tensión disputado en el Estadio de Kansas City, el conjunto dirigido por Lionel Scaloni igualó 1-1 ante Suiza en los 90 minutos reglamentarios, pero sacó a relucir su chapa de campeón en el tiempo suplementario para imponerse por 3-1 y meterse entre los cuatro mejores equipos del planeta.
El partido comenzó de manera inmejorable para la Albiceleste. A los 9 minutos del primer tiempo, Lionel Messi ejecutó con precisión un tiro de esquina desde la izquierda y Alexis Mac Allister anticipó a toda la defensa helvética en el primer palo con un cabezazo cruzado que batió al arquero Gregor Kobel. Con esta asistencia, Messi se convirtió en el máximo asistente en la historia de las Copas del Mundo. A partir de allí, el desarrollo se volvió sumamente parejo, con un Emiliano “Dibu” Martínez que volvió a vestirse de héroe al desactivar un peligroso mano a mano frente a Breel Embolo.
En la segunda mitad, Suiza adelantó sus líneas aprovechando el repliegue argentino y encontró la recompensa a los 66 minutos por intermedio de Dan Ndoye, quien estampó el empate 1-1. Sin embargo, pocos minutos después, el panorama cambió por completo cuando Embolo, que ya estaba amonestado, simuló una falta de Leandro Paredes. Tras la intervención del VAR, el árbitro João Pinheiro constató la simulación y expulsó al delantero suizo por doble tarjeta amarilla. Pese a jugar con un hombre de más durante el tramo final del tiempo regular, la ineficacia y las grandes respuestas de Kobel estiraron la definición a la prórroga.
Ya en el tiempo suplementario, Scaloni movió el banco de suplentes y la frescura de las variantes dio sus frutos. A los 111 minutos de juego, Julián Álvarez recibió una asistencia del ingresado José “Flaco” López, se acomodó y sacó un tremendo derechazo desde afuera del área que se clavó al lado del poste izquierdo, desatando el desahogo total de los miles de fanáticos argentinos. Sobre el cierre, en el minuto 120, Lautaro Martínez aprovechó un rebote corto del arquero suizo tras un remate previo de Thiago Almada y selló el definitivo 3-1.
Con esta victoria, Argentina se aseguró disputar los siete partidos del certamen ecuménico y ya palpita un cruce histórico: se enfrentará el próximo miércoles ante Inglaterra en Atlanta por un boleto a la gran final. Los británicos, dirigidos por Thomas Tuchel, vienen de dejar en el camino a la Noruega de Erling Haaland.

