El escenario político argentino asiste a una reorganización de fuerzas impulsada desde los territorios. Un grupo de intendentes de ciudades capitales y grandes centros urbanos del interior ha decidido profundizar su alianza bajo la bandera del peronismo federal, una propuesta que busca erigirse como una alternativa de gestión frente a la parálisis que generan las disputas ideológicas en las cúpulas nacionales. Este movimiento, que gana volumen mes a mes, se apoya en una agenda común centrada en la defensa del transporte, la obra pública y el federalismo fiscal.
En el corazón de este armado se encuentran figuras como Daniel Passerini, de Córdoba, y Rosario Romero, de Paraná, quienes junto a Jorge Jofré, de Formosa, han liderado los reclamos por una distribución más equitativa de los subsidios nacionales. A este eje se suman otros jefes comunales de diversas extracciones que ven en la “Liga de Intendentes” un refugio para la gobernabilidad. Estos dirigentes sostienen que la gestión local es el último mostrador de la democracia y que, por tanto, requiere de un esquema político que privilegie los resultados sobre las lealtades partidarias cerradas.
La consolidación de este peronismo federal también cuenta con el impulso de figuras como el cordobés Martín Llaryora y el rionegrino Alberto Weretilneck, quienes ven en esta red de intendentes el músculo territorial necesario para una futura construcción nacional. Los encuentros en ciudades como Rosario y Córdoba han servido para sellar acuerdos que trascienden lo meramente administrativo, enviando un mensaje claro al poder central sobre la capacidad de resistencia y autonomía de las provincias y sus municipios.
Este sector apuesta a que la eficiencia en la administración pública sea el factor diferenciador en los próximos turnos electorales. Al evitar quedar atrapados en las internas que desgastan a las estructuras tradicionales, los intendentes apuestan por una política de cercanía que combine la sensibilidad social con el orden fiscal. Con este horizonte, el espacio continúa sumando adhesiones, convencido de que el futuro del país se define en la capacidad de articular un modelo productivo que nazca desde el interior hacia la Capital Federal.

